Comer sano significa llevar una dieta saludable, equilibrada, con todos los nutrientes necesarios para cubrir tus necesidades nutricionales.

Comer bien y sano sin pasar hambre es mucho más fácil de lo que parece, incluso fuera de casa. Sólo hay que seguir algunos consejos y reducir las opciones menos saludables a ocasiones especiales. En definitiva, significa cambiar de hábitos y elegir cuidarse.

Desayuno saludable

Aunque a muchos les cueste trabajo creerlo, esta primera comida del día es una de las más importantes. Dado que proporciona fuentes de energía y nutrientes, es clave para poner en marcha el metabolismo.

Asegúrate de comer proteínas, antioxidantes y fibra en el desayuno. Ten en cuenta que debe corresponder al 25% del total de calorías diarias.

Beber Agua

Todas las células del cuerpo necesitan de agua para funcionar, por eso es esencial ingerir suficiente. Una adecuada hidratación te puede ayudar a mejorar tu digestión, la función de tus riñones y lucir una piel más hidratada.

Consumir frutas y verduras

Las vitaminas, los minerales y otros componentes de las frutas y las verduras son esenciales para la salud humana.

La fibra, por ejemplo, contribuye al tránsito a través del aparato digestivo y a reducir los niveles de colesterol en la sangre.

Las vitaminas y minerales ayudan a mantener un adecuado estado de salud y los fitoquímicos, como los compuestos que dan a los tomates y las zanahorias sus vivos colores, tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios.

Porción de grasas saludables cada día

Las grasas son esenciales para formar las membranas celulares, absorber vitaminas (A, D, E y K), obtener energía y formar hormonas.

Además, consumir grasas saludables monoinsaturadas y poliinsaturadas contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Algunos tips de nutrición para incorporar grasas saludables a tu dieta son:

  • Consume pescados grasos como el atún 1 o 2 veces por semana.
  • Come una porción de frutos secos como merienda.
  • Cambia la mantequilla por aceite de oliva.

Evitar carbohidratos en la cena

Si tu uno de tus objetivos es comer sano, lo aconsejable es disminuir al máximo el consumo de carbohidratos en la cena. Si bien este macronutriente debe incluirse en la dieta diaria, su ingesta a esta hora del día puede incidir en el sobrepeso.

Consume carbohidratos al desayuno o almuerzo. Procura hacer cenas ligeras, basadas en vegetales y carnes magras.